jueves, 6 de junio de 2013

Anorexia

Ya no me quedan lágrimas para este viaje
que es una marea negra con olas de otras horas,
cortina que agita el alma
que la sumerge y la eleva,
razones con alas blancas
sin desayunos de arena
que han vuelto a dejar su huella
en los platos de la cena.


Discípula de los altares sin pan ni peces plateados,
devota de los suburbios intrincados de la mente;
capucha de dos cabezas
donde la lluvia no cesa
provocando un temporal
de ideas enemistadas
que resbalan tras el cristal
que las mantiene encerradas.


Te dejaste sobre la mesa tus zapatos de princesa
para coronarte reina de las tardes sin merienda;
cuentos de afiladas hojas
que rebanan manzanas rojas
que tienen sabor a muerte;
perfectas imperfecciones,
remiendos que nada tapan,
castigos de una lista larga.

Collage, 
encontrado en la red. Laura Peres.









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