sábado, 8 de junio de 2013

La tortuga amarilla

La tortuga amarilla tardó varios años en cruzar mi vida
y con su tono traidor alejó de mí la verdad.

Lo verde era trigo y el corazón cebada

en estos años de compañía tan vaga,
y el cielo, con su encantador bigote de algodón
decoraba los sueños del otoño.

Siempre esperaba respuestas,

pero el tiempo enterró las hojas en un cajón y...
ahora solo queda esto: 
un armario, una cama, tres retratos y
aquel recuerdo que dejó la amiga dorada.

-1980-
Recuerdo de una enfermedad de mi niñez.

Catrin Welz Stein, Alemania.

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