sábado, 3 de agosto de 2013

Volarte

I
Volarte la mirada 
y ver caer los hijos muertos,
apedreados,
cansados de intentos;
boca que sangra azules 
y luego se recoge
muda
para que no la beses.
Están creciendo los poros,
veloces,
y la piel escarnio y verde
me está tirando del pecho.

Volarte la mirada
y yacer sobre la angustia de los pinos,
sombrear colinas
en un largo reparar de ojos,
para que no me mientan,
para que no me dejen ver
caudales de gloria...

II
Volarte la mirada
y caminar de regreso;
ese lunar sereno
que se desprende del cielo,
pizarra ciega...

Volarte la mirada
y encontrar solo versos
donde las palabras se abren paso entre lo nuestro:
lo tuyo y lo mío 
por separado es más cierto.
El espacio que ocupas
tenerlo tú,
el espacio que ocupo
tenerlo yo,
teniéndonos en venturas
casi pares,
casi plumas;
y al volarte la mirada
leerte entre los adioses.
Al volarte la mirada
ver caer los hijos muertos sobre las sábanas...



Ilustración para "La condesa sangrienta" de Alejandra Pizarnik, realizada
por
Santiago Caruso.

No hay comentarios:

Publicar un comentario