jueves, 26 de diciembre de 2013

Tiempo de viento

Me he sentado en un páramo
sujetando bambalinas;
ya no hay casita en el árbol
en la que arrullar golondrinas...
... y el alma de esta sirena
es sólo un montón de arena,
el viento
que corre y vuela
se la lleva,
se la lleva...


¿Donde irá? 
¿En que rinconcito descansarán
tantas minúsculas penas?
No tiene por costumbre el viento
desvelar  adivinanzas,
ni devolver con su grito
melodías de esperanza.

Me senté,
en aquel páramo,
y el tiempo
que corre y vuela
se lo lleva,
se lo lleva... 




                                                  Ilustración:  Sveta  Dorosheva.

No hay comentarios:

Publicar un comentario