jueves, 24 de julio de 2014

Tótem


He robado a la sombra de la araña
su instinto depredador,
convirtiendo el cenit consternado
en el firme infinito de mi voracidad,
infligiendo a las moscas y a los grillos
torturas propias de esta nueva identidad.
Ahora soy la madre del ayer y del mañana,
el instinto protector
que elabora con brillo de seda
la red que sostiene la vida,
de la que pende la muerte.

Hago y deshago.
Creo y destruyo.
En el equilibrio se inspira mi paciencia
y en la ilusión 
crece mi conocimiento.

Sí, he robado,
pero por amor;
por amor me he convertido en asaltante
manteniendo la cadena 
de este ecosistema.

Por amor,
y sólo por amor,
he forjado una armadura
con ocho apéndices arponeros
que mantienen mi alma a la altura
de la verdad intangible,
de la fe del que no pertenece,
sino la del que permanece.
He tomado una parte
del todo que nos precede
convirtiendo este propósito
en concepto universal:
Amor como principio,
Amor para la eternidad.



Ilustración de Beatriz Martín Vidal, 1973 Valladolid (España).



2 comentarios:

  1. cuando se ha alcanzado el punto
    cuando los hilos han sido todos hilados
    se yergue desde la raíz al tronco y al follaje
    un tótem vivo con el respiro del amor
    imposible condena , imposible olvido

    bello e intenso poema
    felicidades
    abrazos y buena semana

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    1. Gracias por tus bellas palabras y por tus visitas. Disculpa si no te lo he agradecido con anterioridad, pero mi salud me lo ha impedido distanciándome un poco de estos lugares.
      Un abrazo y saludos de cordialidad.

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